Presentamos el informe “Vivir sin existir. Barreras de acceso al padrón en el municipio de Níjar

 ¿Es el padrón municipal un derecho garantizado o un privilegio administrativo? A partir del análisis de cerca de un millar de expedientes en el municipio de Níjar, este nuevo estudio  saca a la luz los obstáculos burocráticos que invisibilizan a cientos de personas migrantes en contextos de infravivienda, demostrando cómo estas trabas actúan como una barrera estructural que bloquea el acceso a derechos basicos.

Presentamos nuestro informe “Vivir sin existir. Barreras de acceso al padrón en el municipio de Níjar”, un trabajo que documenta las dificultades que encuentran muchas personas migrantes para acceder al padrón municipal en contextos de infravivienda y exclusión residencial.

El estudio, elaborado a partir del acompañamiento realizado por el equipo del SJM-Almería entre 2023 y 2025, en donde analizamos cerca de un millar de expedientes relacionados con el acceso al padrón en Níjar, muestra cómo determinados obstáculos administrativos terminan convirtiéndose en una barrera estructural para el acceso a derechos básicos.

Este informe se enmarca en el programa “12+1. Viviendas para más vida”, impulsado por el SJM-Almería y financiado a través de la Línea 11 de la Junta de Andalucía, dentro de la convocatoria de la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad para el ejercicio 2025.

Entre las principales dificultades detectadas aparecen la exigencia de autorizaciones de propietarios, las denegaciones tras visitas de comprobación realizadas en horarios incompatibles con las jornadas agrícolas, los expedientes paralizados durante meses sin resolución o los rechazos verbales en ventanilla sin posibilidad de recurso.

El informe recuerda que el padrón municipal no es un privilegio ni un instrumento de control, sino un derecho y una obligación vinculados únicamente a la residencia efectiva de las personas, con independencia de sus condiciones de vivienda o situación administrativa.

Además, el informe pone de relieve las consecuencias concretas que estas trabas generan en la vida de muchas personas, como puede ser el  proceso de regularización actualmente en marcha.

A pesar de ello, el estudio también demuestra que otra práctica administrativa es posible. Durante el mismo periodo, el acompañamiento realizado permitió conseguir numerosos empadronamientos en asentamientos, chabolas e infraviviendas aplicando estrictamente la normativa vigente. Lo cual evidencia que el problema no es la ley, sino los criterios con los que se aplica.

El informe incluye también recomendaciones dirigidas al Ayuntamiento de Níjar y a otras administraciones públicas para garantizar un acceso al padrón ajustado a derecho, adaptado a la realidad residencial del municipio y orientado a la protección de la dignidad y los derechos fundamentales de todas las personas.

Con esta informe, desde el SJM-Almería queremos contribuir a un debate público sereno y riguroso, poniendo en el centro la necesidad de que ninguna persona quede invisibilizada administrativamente en el lugar donde vive.

Porque empadronarse no debería ser un privilegio. Debería ser simplemente existir.

🔗Puedes leer el informe completo aquí.

Visita institucional: La ministra Elma Saiz conoce nuestro programa de Hospitalidad y Vivienda

Níjar recibió la visita de la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, quien conoció de primera mano los programas de hospitalidad y vivienda que SJM Almería desarrolla en colaboración con Fundación tuTECHÔ. Durante la jornada, la ministra recorrió Casa Arrupe y las 12 viviendas de San Isidro, espacios que ofrecen soluciones habitacionales dignas y acompañamiento social a personas y familias migrantes que antes vivían en asentamientos, con el objetivo de promover su inclusión y bienestar en la comunidad.

El pasado jueves, iniciamos nuestras actividades del mes de septiembre con la visita de la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, quién conoció en Níjar de primera mano el trabajo que desarrollamos en nuestro programa de hospitalidad y la vivienda. La visita se llevó a cabo de la mano de la Fundación tuTECHÔ, con quien colaboramos estrechamente en la implementación de un modelo de vivienda digna, sostenible e inclusiva en el territorio.

La ministra estuvo acompañada por la secretaría de Estado de Inclusión, Elena Rodríguez, y el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín. Juntos recorrieron varios de nuestros espacios, entre ellos Casa Arrupe y las 12 viviendas de San Isidro, que constituyen dos ejemplos concretos de cómo la colaboración entre entidades sociales, administraciones públicas y la sociedad civil puede dar lugar a alternativas reales a la exclusión residencial que sufren muchas personas migrantes.

La jornada comenzó con la visita a Casa Arrupe, un espacio que funciona como comunidad de vida, hospitalidad y acompañamiento. Allí, Lamine y Tama compartieron su testimonio sobre lo que significa vivir en esta casa y cómo la experiencia de formar parte de esta comunidad ha transformado sus vidas.

Posteriormente, la delegación visitó las 12 viviendas de San Isidro, donde actualmente residen personas y familias migrantes que anteriormente vivían en asentamientos. Durante la visita, la ministra tuvo la oportunidad de conocer a una de las familias que habita estos hogares, quienes compartieron su historia.

Tanto Casa Arrupe como las viviendas de San Isidro forman parte del modelo de vivienda impulsado por Fundación tuTECHÔ, entidad que desarrolla su labor en distintos territorios de España con el objetivo de ofrecer soluciones habitacionales sostenibles y centradas en la persona. Este modelo no solo se orienta a proporcionar un techo, sino que busca construir entornos donde las personas puedan desarrollar plenamente su vida, con acompañamiento social y comunitario.

En Níjar, desde SJM Almería colaboramos activamente con Fundación tuTECHÔ para adaptar este modelo a la realidad local, marcada por la existencia de numerosos asentamientos donde viven personas migrantes en condiciones indignas.

Desde SJM Almería agradecemos la visita de la ministra Elma Saiz, así como el interés mostrado por su equipo en conocer la situación sobre el terreno. 

Seguiremos trabajando junto a Fundación tuTECHÔ, las administraciones públicas que hacen posible este proyecto —entre ellas la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda y la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía—, así como con entidades privadas, organizaciones sociales, empresas colaboradoras, personas socias y donantes, para seguir mejorando las condiciones de vida de las personas migrantes y avanzar hacia una sociedad más inclusiva y con acceso a una vivienda digna para todas las personas.

La infravivienda invisible del mar de plástico: vidas precarias en el campo de Níjar

Desde el Servicio Jesuita a Migrantes en Almería, hemos publicado un nuevo informe que pone el foco en una realidad tantas veces ignorada como persistente: la infravivienda. A través de “La infravivienda invisibilizada”: Aproximación al chabolismo disperso en los diseminados del campo de Níjar, queremos visibilizar las condiciones en las que viven cientos de personas migrantes que trabajan en el campo almeriense. Hablamos de cortijos en ruinas, casetas prefabricadas, remolques o almacenes reconvertidos en viviendas donde faltan servicios tan básicos como el agua potable o la luz eléctrica.

En pleno verano, bajo el sol que quema los invernaderos de Níjar, hay miles de personas que no tienen acceso a agua potable ni a electricidad más de dos días a la semana. Y no hablamos de un lugar remoto: hablamos de una realidad palpable, a pocos kilómetros de nuestra capital. Hablamos de nuestro campo, de nuestras hortalizas. Hablamos de quienes hacen posible que llegue a nuestra mesa el tomate, el calabacín o el pimiento: personas que viven en cortijos en ruinas, en casetas prefabricadas, en chabolas… y en un largo etcétera de infraviviendas dispersas y precarias.

Lo que reflejamos en nuestro último informe, La infravivienda invisibilizada: Aproximación al chabolismo disperso en los diseminados del campo de Níjar”, es una auténtica radiografía humana de esta realidad. Hemos identificado más de 470 estructuras, en su mayoría no registradas, donde viven más de 1.400 personas, entre ellas casi 480 menores, de los cuales 275 son niños y niñas menores de 14 años. Una realidad heterogénea, con múltiples formas de exclusión, pero marcada por un problema común y profundo: la precariedad estructural.

Este informe no es solo una recopilación de datos. Es el fruto de meses de acompañamiento, escucha activa y observación directa en el terreno. Un trabajo que nace del contacto cotidiano con las personas que habitan estas condiciones, de recorrer caminos de tierra, de visitar cortijos semiderruidos, de compartir conversaciones en casetas construidas con palés y lonas. Ademàs del trabajo en equipo, este informe Este informe contó con el apoyo de la Consejería de Inserción Social, Juventud, Familias e Igualdad, en el marco del programa “12+1. Viviendas para la vida”.

 

 

Surgió de la necesidad de mirar con profundidad y respeto un fenómeno complejo que rara vez se documenta desde la cercanía.

Aminata, Souleyman, Fatima, Dauda, o Cheikh son solo algunos de los nombres entre tantas personas que viven en los márgenes, en esa “realidad invisibilizada”  y que habitan en viviendas sin agua corriente, ni electricidad estable, donde el techo a veces no protege y las condiciones mínimas de seguridad y salubridad no están garantizadas. Allí la vida se improvisa, se sobrevive, se resiste.

Esto no es únicamente un problema de vivienda. Es una realidad que interpela profundamente a nuestro modelo social y económico, y que no puede seguir permaneciendo oculta entre plásticos y caminos de tierra. Y en el cual, mientras tanto, los trabajadores continúan viviendo junto a los almacenes donde laboran, y la infancia crece sin condiciones mínimas de bienestar.

El reto es enorme, y no existen soluciones simples. Pero sí hay una certeza: solo con voluntad colectiva, coordinación, escucha activa y compromiso sostenido podremos avanzar hacia un modelo que no deje a nadie atrás.
Porque nadie debería vivir sin agua ni luz, en una tierra que alimenta a tantos.

🔗Puedes leer nuestro informe completo aquí:

➡️La infravivienda invisibilizada: Aproximación al chabolismo disperso en los diseminados del campo de Níjar

 

Un año acompañando vidas: balance del programa de hospitalidad y vivienda en Níjar

El programa de hospitalidad del SJM Almería cumple un año, con 88 personas acogidas en viviendas dignas tras salir de asentamientos o situaciones de infravivienda en Níjar. Más que un techo, este proyecto ofrece acompañamiento, formación, oportunidades de inserción y comunidad. Un modelo de intervención basado, en el arraigo y la transformación social, que continúa creciendo gracias al trabajo en red y a múltiples apoyos.

Hace un año que inaugurábamos nuestro programa de hospitalidad y vivienda, hace un año que comenzábamos a poner los cimientos de un nuevo modelo de acogida en Níjar, y hoy celebramos un camino lleno de vida compartida, de rostros, nombres y procesos únicos. Y es que, desde su puesta en marcha en julio de 2024, el proyecto ha ofrecido acogida residencial digna a 88 personas, procedentes de asentamientos chabolistas o de otras formas de infravivienda en el campo de Níjar. No se trata solo de un techo: es una puerta abierta a procesos de arraigo personal, formación, inserción sociolaboral y vínculo comunitario.

 A lo largo de este primer año, el proyecto ha acompañado a personas jóvenes —más de la mitad tiene entre 19 y 29 años—, procedentes de países como Marruecos, Senegal, Mali o Ghana. En su mayoría hombres solos, pero también tres núcleos familiares, han encontrado en estas viviendas un espacio seguro para comenzar una nueva etapa. Diecisiete personas han salido ya del recurso para iniciar una vida con mayor autonomía, bien en otras viviendas de la comarca, bien en otras regiones del país; en dos casos hemos acompañado procesos de retorno voluntario. El modelo de intervención del SJM se basa en una hospitalidad activa y compartida, articulada en torno a un “triángulo virtuoso” que une a las personas acogidas, los equipos profesionales y las comunidades de apoyo.

Esta red de confianza sostiene los procesos personales y permite generar transformaciones más amplias, sociales y estructurales. El programa se inspira, desarrolla y concreta el modelo de hospitalidad del SJM-España, que seguimos sistematizando en colaboración con el Observatorio de Migraciones de UNIJES (Universidades Jesuitas) y, concretamente, la Universidad de Deusto. Además de la acogida, el proyecto impulsa procesos integrales: 28 personas cuentan con permiso de residencia y trabajo, 17 participan en itinerarios de formación ligados al arraigo por formación, y otras muchas asisten con regularidad a clases de español o cursos técnicos. Varias han iniciado trámites de asilo, obtenido contratos laborales o han comenzado voluntariados al servicio de la comunidad. Este programa de vivienda es posible gracias a la colaboración de múltiples aliados.

Destacamos la alianza con tuTechô, socimi de inversión social de impacto y propietaria de los inmuebles; así como el respaldo de diversas fundaciones, socios y donantes individuales. Asimismo, contamos con el apoyo institucional de la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía. A todos ellos, el SJM-Almería expresa su profundo agradecimiento por contribuir a hacer realidad esta apuesta por la hospitalidad y la justicia social.

Este primer aniversario se celebra con la publicación de dos documentos que dan cuenta del modelo y lo encarnan en el territorio. Uno de ellos describe el enfoque de acogida comunitaria del SJM en Níjar, en diálogo con los principios del modelo estatal.

El otro, más testimonial, recoge las voces y miradas de 16 personas vinculadas al proyecto que han reflexionado a partir de una exposición fotográfica de Sergi Cámara: vidas que acompañan vidas, entre el dolor de la frontera y la esperanza de un nuevo hogar.

En medio de la hostilidad, apostamos por la hospitalidad. Este año de trabajo es solo el comienzo. En un contexto de alta vulnerabilidad, precariedad y segregación residencial, el SJM-Almería reafirma su apuesta por una hospitalidad con rostro humano, arraigada en el territorio y abierta a la transformación. La hospitalidad comienza con un paso.

🔗Puedes leer nuestros informes aquí:

➡️Nuestro modelo de acogida: SJM-Almería, comunidad de hospitalidad

➡️Vidas acompañando vidas: Construyendo ciudadanía en Níjar

➡️Nuestro año en cifras 

 

 

Bienvenidos a casa: Inauguramos doce viviendas para residentes de asentamientos chabolistas de Níjar

El mes de julio ha llegado con una gran noticia que nos cambiará la vida. Primero, y sobre todo, la vida de decenas de personas que vivían en asentamientos chabolistas y que ahora han encontrado un hogar en sus nuevas viviendas. Y también cambiará la vida del SJM-Almería, llenándola, gracias a las 80 plazas residenciales del programa de hospitalidad y vivienda.

Es evidente el gravísimo problema de vivienda que sufren las personas migrantes de la comarca de Níjar, que trabajan en los invernaderos de la zona y residen en infraviviendas. Unas 1500 personas se ven forzadas a sobrevivir en los más de 40 asentamientos chabolistas del municipio, pero varios miles más viven en cortijos, casetas de invernaderos, garajes hacinados, habitaciones insalubres y otras formas de infravivienda.

Ante ello, el SJM-Almería ha querido aunar el acompañamiento, el servicio y la defensa de los derechos pisoteados. En este caso, combinando la presencia habitual en los asentamientos chabolistas y la propuesta de alternativas habitacionales dignas.

La oportunidad vino de la mano de Techô, una iniciativa de inversión social de impacto, centrada en el ámbito inmobiliario, que pone a disposición de diversas organizaciones sociales viviendas en régimen de alquiler, para ayudar a superar el sinhogarismo. 

En nuestro caso, disponemos de la sede del SJM y la Casa Arrupe en Puebloblanco, y de las doce viviendas en San Isidro.

Se trata de viviendas de autonomía para personas adultas, acompañadas por el equipo de SJM-Almería. El tiempo de estancia previsto es de doce meses, periodo en el que se desarrollará un plan individualizado de manera que cada persona pueda elaborar, reforzar y desplegar su propio proyecto migratorio.

Siguiendo el modelo de hospitalidad del SJM, apostamos por la implicación de la comunidad en este proyecto. Ya en estos primeros momentos se ha podido constatar cómo colaboran empresas y particulares, voluntarias y técnicos, vecinas y visitantes, migrantes y autóctonos, colaboradores estables y puntuales… creando así una gran familia, una red que teje solidaridad y hospitalidad. Y que nos cambia la vida.

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Asentamiento del Cañaveral

Adiós: Logramos acabar con el asentamiento chabolista de Cañaveral (Níjar)

El día 19 de julio, las máquinas excavadoras derruían los restos del asentamiento chabolista de Cañaveral (Níjar). Culminaba así, felizmente, un proceso de meses que ha llevado a todos sus habitantes a disponer de una vivienda digna en régimen de alquiler.

La historia comenzó en el mes de marzo de 2023 y aún tiene muchas páginas por ser escritas. A finales de enero de 2023 se produjo el desalojo y demolición del gran asentamiento chabolista del Walili, sin que a sus residentes se les ofreciera una alternativa habitacional razonable, digna y estable. Poco después, el SJM-Almería trabó relación con los habitantes del asentamiento de Cañaveral, situado a menos de un kilómetro de distancia del Walili.

Miércoles a miércoles, durante más de un año hemos ofrecido clases de castellano en el Cañaveral a la veintena de residentes de ese asentamiento y a algunos amigos de los cortijos de alrededor. Todos ellos, procedentes de Senegal y de Gambia. En este tiempo, se ha ido fraguando una relación de confianza y amistad.

Cuando el SJM-Almería decidió asumir la gestión de las doce viviendas proporcionadas por Techô en San Isidro, se planteó la posibilidad de reservar algunas casas para los habitantes de Cañaveral. Convocamos una asamblea del asentamiento y la idea gustó a todos.

Pero también surgieron las dificultades: la principal es la distancia entre el lugar de residencia (San Isidro) y el de trabajo (la zona de los Albaricoques), unos 15 kilómetros separados por los montes de la Serrata, sin conexión con transporte público e imposible de transitar a diario en bicicleta o patinete. En un plato de la balanza, la vivienda; en el otro, el empleo. A pesar de los riesgos, incertidumbres y precariedades, los residentes han hecho una opción seria, y nada fácil, por las nuevas viviendas.

A principios de julio, fueron firmando los contratos de subarrendamiento con el SJM y fueron habitando sus nuevas viviendas. El viernes 19 de julio llegaron las excavadoras del Ayuntamiento de Níjar. Para entonces, Omar, Moustapha, Abdou y todos los demás estaban ya en su nuevo hogar.

La historia continúa y comienza. Dejando atrás la indignidad de la infravivienda y la exclusión de los asentamientos, nos adentramos en una nueva etapa, apasionante, en camino hacia la inclusión, la ciudadanía, la vecindad y la convivencia.

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